EL EDIFICIO

Edificios


El ed
ificio fue construido a fines del siglo XIX por el Dr. Emilio Reus, concebido originalmente para convertirse en establecimiento médico hidro termo terápico. Sin llegar a inaugurarse como tal, alojó años después al Ministerio de Fomento y luego el Ministerio de Defensa Nacional.

Luego de permanecer cerrado durante un largo período, comenzó a ser reciclado a principios de los años 2000 con el apoyo del gobierno de Islas Canarias. Fue Declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1986 por su valor patrimonial y urbanístico y es testimonio de la arquitectura ecléctico- historicista –con fuerte influencia italiana– y de la tecnología constructiva propia de su época.

En la última década del siglo XIX, capitales financieros de origen europeo se instalaban en Uruguay, fundándose bancos y sociedades financieras. Una clase económicamente solvente importaba e imponía pautas culturales y de prestigio social inspiradas en el estilo europeo.

El edificio, como la mayoría de los inmuebles de la época, fue proyectado por técnicos extranjeros: los arquitectos-ingenieros alemanes Parcus y Siegerist, sociedad responsable también del proyecto del Palacio Jackson, que estaba ubicado en la Plaza Cagancha –hoy demolido–; del Asilo Maternal No. 3., sito en la calle Piedras entre Treinta y Tres y Misiones, y posiblemente participó en la resolución de la manzana del ex Hotel Nacional, actualmente en proceso de reciclaje.

El proyecto del edificio contaba con una gran piscina de aguas calientes, a ubicarse en el centro de la que luego fuera la Sala de Actos del Ministerio de Defensa y actualmente sala principal del MAPI. La planta física, con más de 4.000 m2, permitía desarrollar actividades complementarias, con locales destinados a Biblioteca, Salón de Fumar y Restaurant.

La zona en la que está ubicado el edificio del MAPI, además de la proximidad con el Puerto de Montevideo y su Mercado, está en proceso de recuperación, ofreciendo un singular circuito cultural. Las obras de reciclaje realizadas en el actual Museo del Carnaval, el Teatro Solís, el Hotel Colón, la Casa Mojana –actual Centro Cultural de España– y el edificio Jaureguiberry, la peatonalización de las calles Sarandí y Pérez Castellano y el conjunto de mejoras realizadas en toda el área, han contribuido a revitalizarla.

Los valores destacados de la edificación son el diseño de la fachada principal, la composición y la riqueza de detalles y ornamentos, la majestuosa escalinata de acceso y distribución que se ubica en el espacio central, coronado por una claraboya de dimensiones inusuales. Por último, la gran sala emplazada en la ubicación de la proyectada piscina fue decorada como sala de ceremonias en la primera mitad del siglo XX. Se destaca por sus proporciones la estructura metálica con pilares de hierro fundido, con capiteles ornamentados, la relación con el foyer y la calidad de la madera que cubre parcialmente sus paramentos.

Los objetivos de la primera etapa de la intervención consistieron en recuperar el edificio en sus aspectos esenciales, asegurando su estabilidad y estanqueidad.

Se reestructuraron las unidades espaciales más significativas, eliminándose aquellos elementos agregados que afectaban negativamente la calidad arquitectónica original. Se realizó la reconstrucción de la totalidad de las azoteas, cubiertas y lucernarios, incluyendo la restauración de la claraboya central como elemento patrimonial significativo.


 
Por su valor patrimonial, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1986,
ya que constituye un testimonio invalorable de la arquitectura ecléctica y de la tecnología
constructiva propia de su época.
 
HISTORIA
 

LA ÉPOCA DE REUS

En 1887, año de esplendor financiero, se funda el Banco Nacional. Como Gerente General se desempeña el catalán Don Emilio Reus, recién llegado al país desde Argentina. Empresario, abogado, filósofo, especulador financiero, había conocido la riqueza y la pobreza tanto en Barcelona como en Buenos Aires.

En paralelo con su actividad bancaria, Reus funda la Compañía Nacional de Crédito y Obras. Mediante esta empresa y en pleno auge constructivo y de especulación inmobiliaria, Reus impulsa obras como Reus del Sur, Reus del Norte, el Establecimiento de Baños, el Hotel Nacional y específicamente este edificio destinado a ESTABLECIMIENTO MÉDICO HIDRO TERMO TERAPICO.

El Dr. Emilio Reus fallece en Montevideo en el año 1891, a los 33 años de edad, nuevamente empobrecido, esta vez por la crisis del 90.

Más información >>>

MONTEVIDEO A FINES DEL SIGLO XIX

Hacia fines de la década del 80, capitales financieros de origen europeo se instalan en el Uruguay. En los últimos años de la década se fundan 27 bancos y más de 100 sociedades financieras. Alentados por las rentabilidades inmobiliarias, los metros cuadrados construidos en Montevideo en pocos lustros se multiplicaron por tres. Junto con ello se desarrollaron los servicios de aguas corrientes, recolección de residuos, barrido de calles y saneamiento. La red vial se consolidaba, nacía el transporte público y fundamentalmente una clase económicamente solvente importaba e imponía pautas culturales y de prestigio social.

Nuevas formas arquitectónicas, el desarrollo del teatro, los deportes, los paseos, el veraneo y un sentido exclusivista de las clases altas, provocaron necesidades sociales que se expresan en esta aventura del Establecimiento Médico Hidro-Termal, inconclusa debido, entre otras causas, a la crisis de 1890.

Este es uno de los ejemplos arquitectónicos más significativos de ese período. Al igual que la mayoría de los edificios de la época, fue proyectado por técnicos extranjeros: los arquitectos-ingenieros alemanes Parcus y Siegerit.

Esta sociedad, de corta estadía en nuestro medio, también fue responsable del proyecto del Palacio Jackson ubicado en la Plaza Cagancha, hoy demolido; el Asilo Maternal No 3., sito en la calle Piedras entre Treinta y Tres y Misiones, y posiblemente participó en la resolución de la manzana del ex Hotel Nacional, actualmente en proceso de reciclaje.

El proyecto del edificio contaba, como elemento principal, con una gran piscina de aguas calientes ubicada en el centro de la que luego fuera la Sala de Actos del Ministerio de Defensa y actualmente es la gran sala de exposiciones temporarias del MAPI. La planta física, con más de 4.000 m2, permitía desarrollar múltiples actividades complementarias que se ubicaban en locales destinados a Biblioteca, Salón de Fumar, Restorán, etc.

Debido a la crisis del 90 nunca llegó a funcionar como establecimiento médico, y su arquitectura se fue adaptando a las necesidades de nuevos propietarios.

La construcción, aún sin terminar, fue propiedad del Banco Italiano; luego pasó al Estado y albergó sucesivamente al Ministerio de Fomento, al Ministerio de Guerra y Marina y al Ministerio de Defensa Nacional, hasta que pasó a ser propiedad de la Intendencia Municipal. Durante el año 2003 y parte del 2004, el edificio fue restaurado por sectores en convenio con el Gobierno de Islas Canarias.

 
Plano original del Establecimiento Médico e Hidro-Termo-Terápico de Emilio Reus
 
En el año 1986 el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional debido a sus valores arquitectónicos y de implantación urbana, y recientemente incluído en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico de la Ciudad Vieja.

La construcción se inscribe en el estilo que los especialistas llaman "eclecticismo historicista", en este caso con una fuerte influencia italiana.

Los valores y singularidades de la edificación son muchos, destacándose el diseño de la fachada principal, la calidad de la composición arquitectónica y la riqueza de detalles y ornamentos.

En su interior, la majestuosa escalinata de acceso y distribución se ubica en el espacio central coronado por una claraboya de dimensiones y formas inusuales. Por último, la gran sala emplazada en la ubicación de la proyectada piscina fue decorada como sala de ceremonias en la primera mitad del siglo XX. Se destaca por sus proporciones la estructura metálica con pilares de hierro fundido, con capiteles ornamentados, la relación con el foyer y la calidad de la madera que cubre parcialmente sus paramentos.
 

La claraboya y el techo, antes y después de la restauración.

Ver más imágenes del proceso de restauración >>>

 
RESTAURACIÓN
 

Restauración del Ex-Ministerio de Defensa Nacional por convenio entre la Intendencia Municipal de Montevideo y el Gobierno de Las Canarias.

CONSTRUCCION: Empresa Stiler S. A.
Representantes Técnicos: Arq. Isabel Miller, Arq. Agustina Mercader, Capataz de Obra: Sr. Cono Aguiar.

Los objetivos de la primera etapa de la intervención consistieron en recuperar el edificio en sus aspectos esenciales, asegurando su estabilidad y estanqueidad.
Se reestructuraron las unidades espaciales más significativas, eliminándose aquellos elementos agregados que afectaban negativamente la calidad arquitectónica original. Se realizó la reconstrucción de la totalidad de las azoteas, cubiertas y lucernarios, incluyendo la restauración de la claraboya central como elemento patrimonial significativo. Se procedió, a través de cateos, a la verificación de las condiciones que presentaba la estructura metálica original, reforzándose con perfilería adicional las zonas comprometidas.

Más información >>>

 
PAUTAS DE RESTAURACIÓN
 

El objetivo fundamental de la restauración de los sectores involucrados es reintegrar y conservar su valor expresivo en tanto es posible considerarlos como “obra de arte”, a fin de habilitar su comprensión y disfrute estético, recuperando su "unidad figurativa".
Se parte entonces del reconocimiento inicial de los valores histórico-artísticos y arquitectónicos del edificio y en particular de los sectores a restaurar: la Fachada y el Patio Principal.

Ver informe de los arquitectos Elena Mazzini y Ricardo Beherán >>>