El Museo
 
 

 

INFORME RESPECTO A LA RESTAURACIÓN DE LA FACHADA, LOS SECTORES DE ACCESO Y PATIO PRINCIPAL DEL EDIFICIO DEL EX ESTABLECIMIENTO MEDICO HIDRO TERMO-TERÁPICO

 

I.       Enfoque conceptual y fundamentos teóricos respecto a la restauración y su aplicación en este caso.

II.       Relevamiento, documentación fotográfica, cateos y asesoramientos técnicos especializados.

III.      Lectura Histórico Crítica del Edificio y de los sectores a Restaurar.

IV.      Conclusiones (estado de conservación)

V.       Propuestas de actuación.

 

 

I.       ENFOQUE CONCEPTUAL Y FUNDAMENTOS TEÓRICOS.

 

El objetivo fundamental de la restauración de los sectores involucrados es reintegrar y conservar su valor expresivo en tanto es posible considerarlos como “obra de arte”, a fin de habilitar su comprensión y disfrute estético, recuperando su "unidad figurativa".

 

Se parte entonces del reconocimiento inicial de los valores histórico-artísticos y arquitectónicos del edificio y en particular de los sectores a restaurar: la Fachada y el Patio Principal. [1]

 

Se buscará al máximo mantener la autenticidad histórica de la obra, pero en última instancia será la "unidad figurativa" la que condicionará las decisiones a tomar en los aspectos fundamentales de la restauración.

En ese sentido deben enfrentarse dos grandes categorías de problemas a resolver:

 

. la reposición de elementos faltantes: capiteles, molduras, estucados, pinturas, etc. a fin de recomponer la imagen original.

. la eliminación o mantenimiento de elementos agregados: basamento de escultura, pintura, instalación eléctrica, etc. según su conexión o no con el edificio y su incidencia en cuanto a afectar la calidad y la comprensión del mismo.

 

Es necesario por lo tanto efectuar previamente una lectura histórico crítica que fundamente y sugiera los criterios y modalidades de intervención, profundizando además en el conocimiento técnico de los materiales constitutivos de la obra.

 

De modo general se señalan como criterios básicos a tener en cuenta:

 

Considerar la obra de un punto de vista integral, definiendo cada intervención dentro de un marco global.

Realizar en cada etapa una documentación exhaustiva del estado previo y de las intervenciones realizadas.

Conservar en la medida de lo posible el material original (sin que esto signifique que las piezas a reponer tengan que realizarse con el mismo material y técnica empleados originalmente.)

 

Buscar, en la medida de lo posible las opciones de intervención que tengan un carácter reversible.

 

II. RELEVAMIENTO, DOCUMENTACIÓN GRÁFICA Y FOTOGRÁFICA

 

           

Se relevaron todos los paramentos del espacio central, registrando todos los elementos decorativos (zócalos, basamentos, bases de pilastras, pilastras, capiteles, molduras, elementos de cornisamiento, etc.)

 

Se relevó el estado de conservación de los paramentos y de los elementos decorativos mencionados.

 

Se relevaron los cielorrasos de los tres niveles del espacio central.

 

Se relevaron fotográficamente (mediante cámara digital) todos los paramentos, elementos y cielorrasos del espacio central y la fachada principal.

 

 

III.      LECTURA HISTÓRICO CRÍTICA DE LA OBRA Y EN PARTICULAR DE LOS SECTORES A RESTAURAR.

 

Se busca analizar la "composición general" en tanto organización de los elementos que crean la forma (planta, estructura, espacialidad, estilo, materiales, tecnología, decoración, etc.) así como la calidad artesanal de ejecución, como testimonio de los oficios propios de una cultura en un cierto momento.

 

 

III.1 Patio Central

 

Este espacio central coronado por una gran claraboya es el gran estructurador del sector frontal del edificio. Tal como se señala en el citado Informe Histórico, su estructura tipológica se corresponde con la del palacio renacentista florentino (patio cuadrangular circundado por dos o tres filas de arcadas).

La decoración, muy sobria, muestra claras referencias a un lenguaje de corte ecléctico historicista, elaborada en base a la estructuración clásica: basamento, pilastras con capiteles, etc., y las correspondientes estructuras de coronamiento, que adquieren mayor dimensión en el último nivel.

Los cielorrasos en general son también de sobrio carácter y presentan en algunos casos casetonados. (vestíbulo de acceso)

 

Las terminaciones finales que completaban la decoración en lo referente a colores, texturas, pátinas, dorados, etc. colaborando a la conformación de la imagen final, se perdieron a lo largo de un siglo en que, con criterios decorativos diferentes, se optó por pintar con sucesivas capas homogeneizadoras en tonos mate, columnas, pilastras, basamentos, superficies curvas o rectas, alterando la unidad inicial y los significados de las propias formas escultóricas y arquitectónicas.

 

Del análisis de sectores remanentes, en que se percibe la decoración original (porque se ha desprendido la pintura) se observa que: las pilastras del 1er y 2º nivel imitan mármoles color ocre con vetas rojizas y violáceas y que la franja de terminación de los basamentos presenta un estucado imitando el mármol de los zócalos (gris oscuro). Esta doble franja de “mármol” aparece también en planta baja.

 

Se puede hablar en términos generales de una decoración original  en base a la imitación de mármoles de distintos colores. Este aspecto merece destacarse en tanto los elementos que caracterizan la decoración de los interiores renacentistas, son precisamente el uso de mármoles de diferentes colores. También era característico de ese período el uso de casetonados en los cielorrasos (como el del vestíbulo de acceso).

Se puede afirmar entonces que existe una búsqueda de coherencia entre el diseño general del edificio y el estilo elegido, y la decoración del mismo.

 

Sin perjuicio de ello, es necesario señalar además que a fines del siglo XIX y principios del XX era muy  frecuente la imitación mediante diversas texturas de materiales más nobles, buscando una imagen de particular calidad y riqueza, a la vez accesible a las posibilidades económicas disponibles (aspecto seguramente relevante en este caso particular). Es así que se realizaban estucados o pinturas imitando mármoles, yesos dorados imitando oro o diversas pátinas imitando hueso o marfil. Incluso se pintaban maderas imitando maderas de mayor calidad.

En este sentido llama la atención la combinación de mármol de la importante escalinata central que une la planta baja y  el primer piso.

La misma cuenta con escalones, zócalos y pasamano de mármol y entre ambos una baranda de piezas premoldeadas de gruesa sección en yeso. El pesado pasamanos es sostenido en realidad por una estructura metálica oculta entre tramo y tramo de baranda. El tratamiento decorativo de dichas piezas de yeso moldeado debió imitar en su terminación un material noble que resultara creíble en la composición general: capaz de sostener un pesado pasamanos y con el requerimiento de importantes secciones. Es posible que si fuera imitación mármol completara en forma económica una suntuosa escalinata “de mármol”.

 

Tampoco es posible descartar motivos prácticos: en el Tratado Práctico de Construcción se señala que en lugares de pasaje estrecho se sugiere decorar las paredes con basamento imitación mármol o granito “más conveniente que los colores lisos porque al hacer reparaciones es más fácil unir la parte vieja con la que se ha renovado”.  ([2])

 

En relación al resto de las terminaciones de paramentos y cielorrasos ésta se encuentra oculta por varias capas de pintura (por lo menos 4 diferentes, por lo que no es posible realizar afirmaciones sin disponer de cateos más especializados).

 

Se distingue un tratamiento diferente en relación a capiteles, flores y otros adornos puntuales que podrían haber sido dorados en origen. La pintura hoy visible, asemejable a algunos tipos de dorado, no necesariamente es pintura visible sea la pintura original (lo que debería investigarse).

 

La decoración de la época utilizaba dorados con criterios coincidentes:

En relación con este aspecto, en el citado Tratado de Construcción de la época se lee:

 

"se emplea para enriquecer y dar brillo a ciertos puntos o partes generalmente de pequeñas dimensiones (...para despertar idea de riqueza que es lo que se pretende....)

cuando el dorado se aplica con discreción y en los sitios convenientes (donde su brillo contrasta vigorosamente con los tonos que lo rodean) es de muy buen efecto" ([3])

 

Menciona para interiores, su uso en: molduras, ornamentos esculpidos, rosetones, hojas, etc.

 

Desde el punto de vista de los materiales y técnicas utilizados, la terminaciones de los paramentos y cielorrasos de los locales considerados (vestíbulo de acceso, patio,  escalinata central y caja de escalera del primer al segundo nivel) están realizadas en base a trabajos de estucados,  yesería y pintura habituales en el período.

 

Los paramentos están compuestos por:

 

·    base de albañilería de ladrillo con la que se conforman las paredes,  cornisa superior, salientes en paredes, etc.

·    capas de mortero de cal y arena de granulometría y características variables en los diferentes casos

·    capas de terminación superficial

 

Diversas molduras, las de carácter “corrido” elaboradas en sitio y los apliques elaborados en taller (capiteles, rosetones, etc.) completan  las superficies. En los cielorrasos, los trabajos de yesería están aplicados sobre envarillados de madera.

 

Con especto a las terminaciones superficiales se pueden definir dos tipos diferentes:

 

·    terminaciones de yeso que se observan en los cielorrasos, en los apliques, en laterales de escalera, etc. En este caso se observa que la pintura agrietada se desprende con parte del yeso.

 

·    terminación estucada o  enlucida más resistente y con cierto brillo. La pintura se desprende en muchos casos sin dañar la base.

Esta terminación presenta dos variantes:

 

·    El estucado símil mármol que se observa en las pilastras de 2º y 3er nivel.

 

·    El estucado o  enlucido, liso de terminación amarillenta, que conforma amplias superficies, columnas y paramentos de planta baja, paredes de escalera, cuadros entre pilastras, etc. Estos podrían corresponder al caso B) de la Memoria anexa de Estucados.

 

En este caso, de acuerdo a las muestras obtenidas se observa que tanto el mortero como la capa de terminación son diferentes. Sería útil poder definir con precisión las características de la composición de ambos morteros pero se realizaron diversas entrevistas a nivel de diferentes servicios universitarios corroborándose que estos análisis no se realizan habitualmente en nuestro país. ([4])

 

III.2 Fachada 

 

La fachada, orientada al sur, se encuentra expuesta a condiciones atmosféricas particularmente adversas.

 

Se presenta en términos generales en muy buen estado del punto de vista estructural, así como en lo referente a los diferentes elementos ornamentales los cuales están prácticamente completos.

 

Existen de todos modos algunos daños puntuales: crecimiento de pequeñas plantas a nivel de cornisa, desprendimientos de revoque puntuales, rotura de la baranda de uno de los balcones, etc. Asimismo existe una afectación general de las superficies debida a la exposición al agua y viento así como a la contaminación atmosférica (calle angosta con abundante tránsito vehicular).

Esto se traduce en una mayor porosidad de los revoques y en la suciedad acumulada.

 

La fachada fue pintada en época posterior a su realización original. Dicha pintura se encuentra en muy mal estado.

 

El zócalo de mármol del basamento se encuentra en general completo y en buen estado (pequeñas roturas).

El material  básico de la fachada es el revoque imitación “piedra arenisca”, común a numerosos edificios de la época.

Por lo tanto, a pesar de que la fachada se encuentra expuesta a fuerte contaminación se entiende más conveniente reparar los elementos dañados y mantenerla sin pintura.

 

 

IV. CONCLUSIONES – ESTADO DE CONSERVACION

 

PATIO CENTRAL

 

El estado original se ha visto modificado por diversas situaciones o procesos. Entre ellos, cabe mencionar:

 

  1. Intervenciones que mediante operaciones de adecuación o mantenimiento alteraron el aspecto o la materialidad de las terminaciones. A saber:

incorporación de cantoneras, instalaciones eléctricas, y fundamentalmente, sucesivas aplicaciones de pinturas incluso sobre los enlucidos símil mármol originales. Este tipo de modificaciones se dan desde sus primeras épocas hasta que queda sin uso en 1984.

 

  1. Deterioros derivados de la falta de mantenimiento y la exposición a agentes biológicos y atmosféricos.

Desde 1984 hasta la fecha, la rotura total de la claraboya principal y la falta de estanqueidad de las azoteas posibilitaron el ingreso directo o indirecto de agua sobre paramentos, cielorrasos y decoraciones ocasionando daños de diverso grado, ingresos de pájaros, etc.

      Los daños podrían resumirse en:

-         Presencia y difusión generalizada de hongos, algas y bacterias en todas las superficies.

-         Presencia localizada en cornisas y molduras (fundamentalmente del último nivel) de varios tipos de plantas.

-         Diversos grados de afectación de las capas tanto de terminación (pintura y yesería) como de sustento en paramentos y cielorrasos.

-         Diversos grados de afectación de las decoraciones aplicadas.

 

Luego de realizada una primera limpieza cuidadosa de las superficies con escobilla plástica (de cerdas flexibles) se pudo constatar básicamente tres tipos de situaciones diferentes:

 

1. Sectores muy dañados, que llegan a la pérdida total de las capas de revoque, yesería y pintura, y en los que se aprecia a simple vista el mampuesto en el caso de paredes, y en el caso de los cielorrasos, las bovedillas del entrepiso.

 

2. Sectores mejor conservados que conservan aún las últimas capas de pintura (aplicadas con anterioridad a 1984). En estos casos las yeserías y elementos de la decoración mantienen su forma original “protegidos por la pintura”. Sin embargo aún en estos casos, si se observa cuidadosamente la pintura, ésta se encuentra agrietada y con hongos.

 

3. Sectores en los que se desprendieron parcialmente las capas de pintura y emergen dos situaciones diferentes: la de mayor interés puede ser la referente a las pilastras que, habiendo perdido las capas de pintura aplicadas posteriormente, presentan a la vista la decoración original en estucado imitación l mármol, y la más generalizada donde se percibe el estucado liso. Estos sectores presentan grados de deterioro muy variables: eflorescencias por evaporación de agua, disgregación superficial, sectores donde la pintura está fuertemente adherida, etc.

 

En cualquiera de los casos existen además pequeñas roturas puntuales, reparaciones anteriores, etc.

 

En síntesis:

 

1.      A pesar de los deterioros por humedades, agregados y pinturas superpuestas es posible percibir con certeza la formalización volumétrica de los distintos elementos en todos los niveles, de modo que se pueden completar las piezas faltantes con certeza ya que existen idénticas en todos los casos.

2.      Con respecto a la terminación de los mismos se percibe con claridad el enlucido original símil mármol de pilastras y basamentos. No se ha podido determinar la textura y colorido original de cielorrasos, cornisas, barandas, etc.

3.      No existe ningún elemento destacado en lo referente a  pintura mural, enlucidos, terminaciones de dorados, etc. que se considere imprescindible preservar en sentido estricto por su calidad estética o artesanal, o por su estado de conservación.

4.      Los enlucidos símil mármol de pilastras, algunos planos y basamentos de la decoración del patio central se encuentran en general en muy distintos estados de conservación. De ellos se reconoce su importante valor histórico-testimonial, y si bien no se aprecian como producto de una ejecución artesanal de alta calidad, en los casos en que fuera posible, sería deseable conservarlos.

 

 

V.       PROPUESTA

 

 

Pautas de intervención relativas a las superficies internas y externas del edificio:

 

Los métodos de restauración de superficies se han desarrollado mucho en los últimos tiempos en Europa, debido al avance del conocimiento científico de los procesos de degradación, y también por la incorporación de conceptos y terminología propios de la restauración de obras de arte al campo arquitectónico.

 

En general la intervención arquitectónica se limitaba a eliminar y eventualmente sustituir los estratos superficiales dañados, hoy la tendencia es a conservar  lo más posible el material original.

La aplicación de estas alternativas en la realidad nacional encuentra obstáculos de índole económica y técnica, aunque es deseable avanzar en su aplicación en la medida de lo posible.

 

Básicamente se distinguen tres tipos de operaciones interrelacionadas entre sí:

 

-         limpieza

-         consolidación

-         protección

 

 

V.1. Espacio Central

 

1.              Limpieza:

 

Es imprescindible eliminar todas las sustancias extrañas que pueden provocar fenómenos destructivos (contenido de sales solubles, contaminación biológica, etc.) o bien aquellas superficies cuya adherencia al sustrato esté comprometida.

En este caso se considera necesario eliminar las sucesivas capas de pintura en mal estado, suciedad, algas, hongos, plantas, etc., en lo posible sin dañar la base de revoques enlucidos o yesería originales.

 

Los procedimientos habitualmente usados: rasqueteado y lijado pueden producir pequeños daños a la superficie o aumentar su característica pulverulenta.

 

Se recomienda realizar pruebas a nivel manual según las características particulares de cada sector a limpiar: pilastras, molduras y apliques, paramentos. Se puede probar con alcohol industrial, con soplete que proporcione calor suave, o con espátula muy lentamente.

 

Dada la escala del edificio y la importancia de las superficies afectadas se recomienda realizar pruebas para utilizar procedimientos del tipo del microarenado ([5]) o el  microarenado húmedo. Las pilastras por su terminación de estucado pueden ser más resistentes a una limpieza con agua.

 

La eliminación de las capas de pintura remanentes resulta necesaria porque se encuentra afectada prácticamente en todos los sectores (agrietada, con hongos, desprendida).

Pero en casos en que esta eliminación pueda implicar el perjuicio de la base de yeso, como en el caso de la baranda de la escalera (dada la complejidad de la restauración de este sector) y se decida mantenerla, debe ser limpiada a fin de eliminar suciedad, hongos y algas. Para ello se deben emplear productos específicos (mata hongos) de 1ª calidad. Se aplican, se dejan secar mínimo 24 horas y se vuelven a aplicar.

 

En superficies de madera la limpieza se puede efectuar con removedor no alcalino hasta llegar a la madera virgen. Luego lavar bien con aguarrás mineral para quitar los restos de removedor.

 

En las superficies de hierro se recomienda arenar para eliminar restos de pintura, óxido, suciedad, etc.

 

 

2.        Consolidación y/o reconstrucción de superficies y apliques:

 

2.a. Paramentos

 

Si bien existen diversas técnicas que permiten consolidar el material original, las características de este material y su estado de conservación, justifican en algunos sectores su sustitución.

Se realizó un relevamiento que diferencia tres situaciones básicas, las que se graficaron de acuerdo a un código de colores:

 

a)  Color rojo: la base material (revoque grueso o grueso y fino) desapareció o su afectación es grave. En este caso se considera preferible eliminar los revoques remanentes ( mal adheridos o de baja resistencia mecánica) y reconstruir el proceso de trabajo desde el inicio:

 

Se rehace la capa gruesa o gruesa y fina con características granulométricas y de composición similares a las existentes.

Es necesario dejar secar estas superficies de 15 a 20 días antes de dar terminación a las mismas.

Se colocan apliques y molduras. Dado que las molduras originales se realizaron en sitio, es necesario aclarar que pueden ser sustituidas por molduras de yeso aplicadas. Esto puede quedar a criterio de la empresa según los costos en cada caso. Luego se realiza la terminación de yeso o enduido de 1ª calidad a fin de obtener una superficie lisa.    

 

b)  Color naranja: corresponde a sectores donde la base material existe pero necesita reparaciones:

 

Eliminar la capa fina superficial sin afectar el revoque grueso original; sustituir la capa fina con una de características de resistencia compatibles con el sustrato.

Sustituir las molduras lineales y sustituir o reparar en sitio los apliques según si sus roturas son de entidad o no.

La terminación de yeso o enduido es similar al caso anterior.

 

 

c)  Color azul: Sectores donde la base material se encuentra completa pero recubierta de  sucesivas capas de pintura.

 

En este caso una vez eliminada la pintura si se desea volver a pintar, dadas las características pulverulentas de las superficies remanentes, es necesario aplicar una mano de fijador sintético diluido según prescripción del fabricante. Se debe dejar secar el fijador por lo menos 24 horas para luego aplicar una mano de enduido plástico de la mejor calidad para emparejar las superficies.

En este caso si bien las molduras pueden presentar ciertos daños al ser retirada la pintura, se prefiere la opción de retocarlas en sitio.

 

 

d)  Color azul a rayas: sector testimonial de cornisa

 

La cornisa superior es uno de los lugares más afectados por el agua. Luego de la limpieza superficial se verificó su estado de deterioro, disgregación y desprendimiento del sustrato. Es un sector a rehacer desde la base. Sin embargo a efectos testimoniales se considera importante mantener un tramo, indicado en gráfico, conservando el material original, procediendo a consolidar la albañilería y restaurar en sitio la yesería. La amplitud del tramo será determinada en obra.

 

2.b Cielorrasos

 

Tal como se señala en gráficos la afectación de los cielorrasos es diversa. En los casos en que han desaparecido, se considera aceptable la utilización de otras técnicas para la conformación de las superficies planas, teniendo en cuenta reforzar especialmente los elementos de sostén.

 

En los que se encuentran dañados siempre será preferible la restauración sobre la base de reponer las tablillas faltantes cuya madera deberá ser del mismo tipo y antigüedad, preferentemente de la misma obra, de otros cielorrasos que no se puedan mantener. Es fundamental revisar y completar o sustituir los elementos de sostén que no estén en condiciones.

 

2.c Estucados

 

La situación de las superficies estucadas se podrá evaluar solamente después de eliminada la pintura, sin embargo, una vez realizada la limpieza preliminar, se pudo constatar que varios sectores del enlucido liso blanco amarillento se encuentran comprometidos por la presencia de cantoneras y elementos diversos.

Lo mismo se puede decir de los estucados símil mármol, con la diferencia de que en el caso de estas superficies, debido a la mayor resistencia y a la variedad de sus colores, se considera posible la restauración de las piezas dañadas así como la realización de las superficies faltantes tomando las existentes como modelo. Ver memoria anexa

 

2.d  Molduras y Apliques

 

Con respecto a las piezas moldeadas o a las molduras de distintos tipos que es necesario sustituir,  no se considera imprescindible, tal como se expresó al inicio, reproducir la misma técnica empleada en origen. Por ejemplo, muchas de las molduras realizadas en sitio hoy puede ser más conveniente realizarlas en yeso en taller y aplicarlas posteriormente. Cuando estas piezas por su ubicación se encuentren mas expuestas a daños mecánicos, se deberán realizar con características de mayor resistencia que las piezas de yesería común.

 

 

3. Protección

 

En relación con las terminaciones de las superficies y la protección de las mismas, se plantean diversas situaciones, que son inherentes a  los materiales de base.

Las superficies estucadas símil mármol fueron pensadas unitariamente como base y terminación.

Las superficies terminadas en yeso necesariamente debían pintarse.

Los estucados lisos pueden haber sido pensados como terminación definitiva o como base de pinturas (lo que es en general más probable).

La principal dificultad que se ha presentado respecto a la reconstrucción de la imagen original del espacio central del edificio, tiene que ver, como ya se señalara, con la imposibilidad (hasta el momento) de obtener documentación (fotografía, documentos o testimonios) relacionados con la imagen que presentaban los espacios interiores en sus primeros años.

 

A nivel de la imagen y del criterio de terminaciones de la decoración lo deseable hubiera sido entonces poder conocer la imagen integral de la decoración original. En lo referente al colorido, éste sólo ha podido observarse en aquellos sectores en que el color se encontraba incorporado a la base (caso de los estucados de pilastras y basamentos). Si no es posible recuperar y/o restaurar dichos estucados originales se considera importante tenerlos en cuenta en lo relativo al color y a las texturas del tratamiento final.

 

En el caso que sea inevitable optar por la utilización de pintura como acabado general de superficies, debe tenerse en cuenta que ésta opción implica acciones de carácter irreversible (en particular por la aplicación de sustancias de imprimación).

 

3.1 Aspectos técnicos que deben considerarse en las superficies que vayan a ser pintadas.

 

- Variaciones en la absorción de las diferentes superficies y presencia de diversos tipos de microorganismos.

 

Para uniformizar se debe dar una mano de imprimación sintética antihongo de color similar al de la pintura que se utilizará como terminación.

 

Para pintar se puede utilizar pintura al agua antihongo de primera calidad.

 

 

3.2 Elementos de madera e hierro

 

En el caso de maderas, aplicar dos o tres manos de la terminación elegida. Si se optara por un acabado cubriente se aconseja aplicar una o dos manos de fondo para madera y dos manos de esmalte.

 

En el caso de hierro, aplicar dos manos de un fondo anticorrosivo de buena calidad y dos manos de esmalte.

 

 

V.2 Fachada Principal

 

1. Limpieza

 

Se recomienda como primera intervención eliminar manualmente las plantas previo tratamiento con biocidas, eliminar suciedad, resto de pintura, y sectores de revoque desprendidos mediante un hidrolavado y cepillado cuidadosos a fin de no agredir la terminación de la fachada.

 

 

2. Consolidación

 

A posteriori de las tareas de limpieza, completar los sectores de revoque deteriorados revisando especialmente la tapa de la primera cornisa (con plantas).

 

Se deberán reconstruir revoques y piezas faltantes (algunas molduras, balaustres, etc.)

Se recomienda extraer muestra de revoques a fin de realizar pruebas que garanticen que el material a utilizar para reconstruir los sectores dañados presente similares características granulométricas y de color del resto de la fachada.

 

 

3. Protección

 

Si bien en nuestro medio existen numerosos ejemplos de restauración de edificios en que finalmente se opta por pintar las fachadas de revoque imitación, con pinturas acrílicas para exteriores a fin de unificar el color general y generar una capa de protección de los revoques, se entiende que ésta solución afecta en forma irreversible un componente esencial de la imagen del edificio que es su textura superficial.

 

 

Actualmente se cuenta con la posibilidad de realizar estratos superficiales opacos usando como ligante el Silicato de Potasio ([6]). Según el pigmento utilizado, se pueden obtener capas más o menos cubrientes.

 

Se puede usar este tipo de material para pintar toda la fachada o para realizar correcciones cromáticas de las piezas o sectores reconstruidos.

 

Otra alternativa posible en caso de pintar la fachada es realizar pruebas incorporando un árido muy fino (arena voladora) a la pintura a utilizar.

 

 

Bibliografía

 

González-Varas, Ignacio – Conservación de bienes culturales. Teoría, historia, principios y normas.

Barberot, E. – Tratado práctico de edificación.

Torraca, Giorgio – Tecnologia del restauro delle superficie architettoniche (Rivista “Palladio” Nº 14, 1994.

Jokilehto, Jukka – L’ autenticità, Seminario 1995, Facoltà di Architettura del Politec- Nico di Torino.

CYTED – Prevención y protección del patrimonio cultural iberoamericano de los efectos del biodeterioro ambiental, La Plata, 2001.

CYTED – Prevención y protección del patrimonio cultural iberoamericano de los efectos del biodeterioro ambiental, Oaxaca, 2001.

Mendonça de Oliveira, Mario – Tecnología da Conservaçao e da Restauraçao. Materiais e Estruturas.

Cesio, Laura – Establecimiento Médico Hidro-termo-terápico. Informe Histórico-Crítico. Valoración patrimonial.

 

 

Entrevistas

 

Derregibus, Marité – Ingeniera Química. Facultad de Ingeniería.

Bello, Carlos – Profesor. Facultad de Ciencias.

Aroztegui, Joaquín – Artista Plástico

Astesiano, Jorge – Restaurador

Gallo, Fernando – Ingeniero Químico.

Fernández, Alba – Ingeniera Química.

Satorno, Sergio – Estucador

Giusti, Gabriela – Artesana yesera.

Alonzo, Luis – Artesano yesero.

Moreno, Pablo – Arquitecto.

Giordano, Fernando – Arquitecto.

De León, Eneida – Arquitecta.

Charpentier, Andrés – Arquitecto.


 

[1] De acuerdo  con Informe Histórico Crítico y de Valoración Patrimonial, Arq. Laura Cesio, Febrero de 2003.

[2] Barberot, E. “Tratado práctico de edificación”. 2da. Edición Española, traducción de la 5ª Edición Francesa. Editorial Gustavo Gili. 1927.

[3] Op. Cit. p. 598.

[4] Se realizaron entrevistas a la Prof. Marité Derrégibus y al Prof. Carlos Bello del Departamento de Ingeniería Química y del Departamento de Física de la Facultades de Ingeniería y de Ciencias de la UDELAR. 

[5] Debe realizarse con presión en torno a dos atmósferas (lo habitual es 200) y con abrasivos pasantes a 100 mesh. Existen en plaza empresas con equipamiento y capacitación para realizarlo.

[6] Este producto puede adquirirse en plaza en la Droguería Industrial Soriano. Mercedes 889.

 

 

 

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